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“Mis hijas son mi vida, esas sonrisas iluminan mi vida”. Esas eran parte de las declaraciones de Chris Watts cuando pedía desesperadamente en la TV que aparecieran las pequeñas Bella y Celeste, de 3 y 4 años, y su esposa Shanann, que estaba embarazada de 15 semanas.

El hombre de 33 años incluso llegó hasta las lágrimas, pero apenas 24 horas después del dramático llamado fue acusado por la policía como el autor del triple asesinato.

Watts fue detenido sin derecho a fianza y en una declaración jurada trató de dar vuelta los hechos y aseguró que su esposa había sido la que había matado a las niñas luego de que él le dijera que quería el divorcio.

Según el sujeto, vio por el monitor de bebés como Shanann estrangulaba a Celeste, mientras el cuerpo de Bella estaba sin vida sobre la cama. Afirmó que en un “ataque de ira” había dado muerte a su esposa.

Los hechos ocurrieron en agosto del año pasado y este jueves se conoció una nueva declaración que Watts hizo desde la cárcel donde cumple tres cadenas perpetuas, señala NBC News.

El sujeto narró los escalofriantes detalles a funcionarios del Buró de Investigaciones de Colorado y sus revelaciones impactaron por su crudeza.

Watts manifestó que “todo” comenzó cuando su esposa le dijo que sabía que la estaba engañando y que ella lo había amenazado con que “nunca más vería a las niñas”.

Tras ello “puso ambas manos alrededor del cuello de Shanann y la estranguló”, apunta ABC News. Además aseguró que su esposa no se defendió ni gritó.

Bella entró en la habitación y vio el cuerpo de su madre, le preguntó a su papá qué sucedía y éste le dijo que estaba enferma.

Chris Watts envolvió el cuerpo en una sábana, lo metió en la camioneta y luego subió al asiento trasero a las dos pequeñas. Ahí condujo hasta hasta el lugar donde trabajaba, sacó los restos de su esposa y los dejó cerca del lugar donde luego los enterraría.

Al volver al vehículo, sus hijas le preguntaron “qué le estaba haciendo a mamá” y tras ello puso una manta sobre la cabeza de Celeste, la estranguló y la tiró en un tanque de aceite.

Otra vez de regreso en la camioneta, Bella lo miró y le dijo que si le “iba a pasar lo mismo que a CeCe (Celeste)”.

«¡Papá, no!”, fueron las últimas palabras de su hija, antes de que Watts la matara de la misma forma que a su hermana. El asesino, también les señaló que “cada vez que cierra los ojos, escucha la súplica de su hija”, afirma NBC.

Finalmente, confesó que regresó a casa y dejó el anillo de matrimonio de Shanann sobre un mueble del living, para dar la idea de que su esposa lo había abandonado y se había llevado a sus hijas.

Vía: Publimetro

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